Cómo la alimentación puede afectar el sueño 

  • Sep 2, 2024

Cómo la Alimentación Puede Afectar el Sueño en los Bebés

  • ASBI ACADEMIA
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Descubre cómo la alimentación puede afectar el sueño en los bebés y aprende a elegir los alimentos que favorecen un mejor descanso para tu bebé

¿Sabías que la alimentación y el sueño están estrechamente relacionados? Como especialistas en el sueño infantil, entendemos que lo que los bebés comen no solo impacta su crecimiento y desarrollo, sino que también influye en su capacidad para descansar adecuadamente. 

Cómo la alimentación puede afectar el sueño es un tema importante que todo padre y Especialista en Sueño debería conocer. Por ese motivo, exploraremos cómo la alimentación puede influir en el sueño de los más pequeños y te daremos algunas recomendaciones.

Cómo influye la alimentación en el sueño de los bebés

Aunque sea difícil de creer, la alimentación influye en el sueño del bebé. Lo que un bebé come, especialmente antes de acostarse, puede ser un factor determinante en cómo duerme durante la noche.

No solo la cantidad de comida, sino también el tipo de alimentos y el momento en que se consumen, pueden afectar la facilidad con la que el bebé se duerme y su capacidad para mantenerse dormido.

Relación entre la comida y la digestión

Cuando el estómago de un pequeño está lidiando con alimentos pesados o difíciles de digerir, es común que sienta incomodidad, lo que puede llevar a despertares nocturnos y a un descanso menos reparador.

Durante las últimas horas del día, es especialmente importante optar por comidas que sean fáciles de digerir. Alimentos como purés suaves, papillas o verduras cocidas son excelentes opciones para la cena, ya que permiten que el sistema digestivo trabaje de manera más tranquila durante la noche. 

Además, estos alimentos tienden a ser más ligeros, lo que ayuda a evitar el malestar estomacal que podría interrumpir su sueño. Recuerda también prestar atención a las porciones. Una cena demasiado abundante puede resultar en un estómago sobrecargado, lo que también afecta negativamente la calidad del sueño.

¿Qué alimentos afectan al sueño?

Existen ciertos alimentos que pueden tener un impacto negativo en el sueño de un bebé. Algunos pueden dificultar la conciliación del sueño, mientras que otros pueden provocar despertares nocturnos. A continuación, te presentamos una lista de alimentos que es mejor evitar o moderar, especialmente cerca de la hora de dormir:

Alimentos con alto contenido de azúcar: 

Galletas, pasteles, dulces y otros alimentos azucarados pueden aumentar los niveles de energía del bebé justo antes de acostarse, dificultando que se relaje y se duerma.

Alimentos procesados: 

Embutidos, alimentos enlatados y otros productos altamente procesados a menudo contienen conservantes, colorantes y otros aditivos que pueden alterar el sueño de los bebés.

Chocolate:

El chocolate contiene cafeína, un estimulante que puede interferir con la capacidad para dormir. Incluso pequeñas cantidades pueden afectar a los más pequeños.

Alimentos picantes:

Las comidas con especias o picantes pueden causar malestar estomacal, lo que puede llevar a interrupciones en el sueño debido a la incomodidad.

Frutas cítricas: 

Naranjas, limones y otras frutas cítricas son ácidas y pueden causar acidez estomacal, lo que podría molestar al bebé y dificultar su descanso.

Lácteos enteros:

Aunque la leche y los productos lácteos son comunes en la dieta de los bebés, algunas veces los lácteos enteros pueden causar malestar digestivo, especialmente si se consumen en grandes cantidades antes de dormir.

Alimentos ricos en grasas:

Papas fritas, productos de repostería y otros alimentos grasos son difíciles de digerir.

¿Qué nutrientes ayudan a mejorar el sueño en los bebés?

Una buena alimentación no solo implica evitar ciertos alimentos, sino también incluir aquellos que aporten los nutrientes necesarios. Aquí te presentamos algunos nutrientes clave que pueden ayudar a mejorar el sueño:

Complejo B:

El complejo B, que incluye vitaminas como la B6 y la B12, juega un papel fundamental en la producción de neurotransmisores que regulan el sueño, como la serotonina y la melatonina. 

Estos neurotransmisores ayudan a regular los ciclos de sueño y vigilia de tu bebé, facilitando un descanso más profundo y continuo. Alimentos como plátanos, avena, yema de huevo y legumbres son buenas fuentes de estas vitaminas.

Hierro:

El hierro es esencial para el desarrollo del cerebro y la producción de hemoglobina, que transporta oxígeno a todas las células del cuerpo, incluidas las del cerebro. Una deficiencia de hierro puede llevar a problemas de sueño y fatiga en los bebés. 

Asegúrate de incluir alimentos ricos en hierro como carnes magras, espinacas, lentejas y cereales fortificados en la dieta de tu bebé para apoyar un sueño saludable.

Triptófano:

Éste es un aminoácido que el cuerpo utiliza para producir serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo y el sueño. La serotonina se convierte en melatonina, la hormona que indica al cuerpo que es hora de dormir. 

Incluir en la dieta alimentos ricos en triptófano como el pavo, el pollo, los plátanos y los productos lácteos puede ayudar a tu bebé a conciliar el sueño más fácilmente.

Magnesio:

Este tipo de mineral ayuda a relajar los músculos y calmar el sistema nervioso, lo que es esencial para un buen descanso nocturno. Además, el magnesio contribuye a la producción de melatonina. 

Alimentos como las espinacas, los frutos secos (especialmente las almendras) y las semillas de calabaza son excelentes fuentes de magnesio y pueden ser incluidos en la dieta de tu bebé para promover un sueño más tranquilo y reparador.

Conclusión: Cómo la alimentación puede afectar el sueño en los bebés

Como la alimentación puede afectar el sueño en los bebés es un aspecto fundamental que no debemos pasar por alto. Los alimentos que ofrecemos a nuestros pequeños no solo influyen en su crecimiento y desarrollo, sino también en la calidad de su descanso. 

Evitar alimentos que pueden dificultar la digestión o estimular en exceso, y en su lugar, optar por aquellos que aportan nutrientes beneficiosos como el complejo B, el hierro, el triptófano y el magnesio, puede marcar una gran diferencia en la rutina de sueño de tu bebé. 

Una dieta bien equilibrada y cuidadosamente planificada es clave para ayudar a tu bebé a dormir mejor y, como resultado, favorecer su bienestar general.

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